viernes, enero 27, 2006
Hamas: análisis de un triunfo inesperado
Muchas cosas se han dicho respecto del triunfo del movimiento islámico palestino Hamas en las recientes elecciones parlamentarias de dicho país. Lo que nuestros brillantes comentaristas televisivos internacionales dicen es en el fondo un discurso homogéneo, típico de la ideología burguesa liberal que confía en el capitalismo como forma superlativa de la economía y en la democracia burguesa como panacea de la organización social. Lo que plantean es básicamente que debe respetarse el triunfo de Hamás por estar inscrito en un proceso eleccionario limpioy democrático, pero que es preocupante por lo que la organización pueda hacer en el poder. Lo que se le critica es su método de lucha basado en el terrorismo. Es la opinión del primer ministro español, José Rodriguez Zapatero, de Raú Sohr, comentarista internacional de Chilevisión, y de la mayoría de los analistas de este tipo.Ese discurso se traga enterita la idea norteamericana de la democracia, que la acepta siempre y cuando los votantes pongan en los gobiernos a aquellos que les son útiles a sus intereses imperialistas expansionistas. El ejemplo más reciente es Irán, en donde su primer ministro, Ahmadinejad, llegó al poder por la vía eleccionaria, y sin embargo ha sido atacado sistemáticamente por las potencias de occidente encabezadas por los yanquis, preparando el terreno a una intervención militar al estilo de Iraq. No sería de extrañar que lo mismo comience a suceder con una Palestina con Hamas en el gobierno (como se prevé).Pero retomando el tema central, vale decir que si bien Hamás es reconocido por el mundo como una organización terrorista, dicho partido político posee una serie de políticas populares, como consultorios, escuelas, etc., lo que en definitiva le ha posicionado como un referente mayoritario para los palestinos, representando además el sentimiento de hastío hacia la ocupación israelí de sus terrotorios, los permanentes ataques de las fuerzas armadas de Israel y su política sostenida de genocidio para con el pueblo palestino. Además, tampoco se comenta que Hamás no sólo perpetra ataques terroristas como forma de lucha militar contra Israel, sino que también utiliza enfrentamientos regulares con el ejército israelí. No debe pasarse tampoco por alto el hecho de que es el estado de Israel el que controla el agua, la electricidad y un sinfin de servicios más de los palestinos; y los gobiernos israelíes no han escatimado en utilizar esa ventaja para sumir a Palestina en el hambre y la miseria, como un chantaje permanente, a lo que Hamás evidentemente responde duramente realizando ataques terroristas. Y al parecer el pueblo palestino apoya esos métodos de lucha.Ante las opiniones que dicen que para continuar el proceso de paz palestino-israelí Hamas debe deponer las armas, se les olvida que es la resistencia armada palestina la que ha mantenido a raya el ejército genocida de Israel, así como también se les olvida que Palestina no cuenta con un ejército regular y se les olvida también lo más importante: el origen de la violencia palestina está en la política genocida del estado de Israel, por lo que acabar con el terrorismo en particular y la violencia política en general en esa zona depende en gran medida de la voluntad gringa, israelí y de la Unión Europea de permitir la existencia de un estado Palestino autónomo y con sus territorios históricos en sus manos. Se trata, en definitiva, de dejar de una vez por todas que los palestinos puedan decidir su futuro y puedan ser dueños de sus riquezas.
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